Hace más de seis meses UTPMPC ha conocido esta comunidad y se ha dado a la tarea de sacar semana tras semana a éstas familias de sus ranchos para hablar sobre sus problemáticas, las posibles soluciones, las necesidades más apremiantes y las fortalezas o posibilidades que tienen. Hace más de seis meses nos hemos dado a la tarea de conocerlos, de saber qué piensan y de oír sus propuestas de solidaridad. Hace más de seis meses les hemos puesto rostros a esas personas invisibles y olvidadas y hemos percibido por todos nuestros sentidos la realidad de un barrio olvidado.

Con nuestro trabajo y las posibilidades que hasta ahora se nos han dado, hemos construido 10 viviendas de emergencia, pero no son suficientes porque se han identificado 132 familias que la necesitan con suma urgencia. La cantidad de ranchos, cambuches y viviendas en pésimas condiciones es un asunto que atrofia la cabeza de cualquiera, que causa indignación y que invita a la acción. Es como si cada cambuche impulsara en nosotros una necesidad casi propia de transformar esa condición de vida, pero cuando aterrizamos sabemos que es necesario que las personas también lo deseen. Es por esta razón que en este tiempo nos hemos dedicado a sensibilizar una comunidad que parece sumergida en un letargo, que a simple vista parece olvidarse de las posibilidades de una vida justa y digna, pero que en el fondo está llena de familias honradas, trabajadoras y con ganas de salir adelante para brindar un futuro prometedor a sus niños.
Alguien dijo una vez que mientras recordemos haremos justas las causas de otros, mantendremos vivo su espíritu. Lo importante es no dejar morir en el olvido los ideales y mucho menos a las personas. Se trata de mantenerlas vivas como recuerdos imborrables para así tener claro el camino y las metas, pensar cada día en ellas, mantenerlas vivas en el Recuerdo.
Johana Muñoz.
